Por Beka Ávila


La semana pasada vivimos el aclamado cierre de período en el Congreso de la Unión. Y es que para las personas que trabajamos en la rama, esta fecha da más miedo que el último día para declararle al SAT. Es curioso, porque nosotros vivimos a la par que nuestros legisladores, durante todo el período vacacionamos, tenemos tiempo de siesta, y el fin de semana comienza desde el juebebes. Pero nomás se viene el cierre del período y trabajamos más que chino en busca de aumento, sólo que sin la parte del aumento. Como buen mexicano nuestro Congreso sigue el mandamiento de dejar todo al último momento, teniendo todo un período, se esperan a los últimos tres días para presentar sus iniciativas. Una está tranquila, y de repente ¡boom! Iniciativas hasta para llevar. Lo peor de todo es que algunos de los muchachos congresistas en verdad se la vuelan y presentan cosas que uno dice, oiga pues no es “ad ovum[1] presentar jovenazo. De repente una es despertada de su siesta para leer el proyecto de iniciativa para preservar los bosques de bambú de los pandas, exacto ¡EN MÉXICO NO HAY PANDAS! No es broma, una vez me tocó leer una iniciativa para regular el uso del plástico, que en la exposición de motivos se iban a la edad media, pasando por el período barroco, para culminar en el renacimiento, cuando en esas épocas, ¡ni siquiera había plástico! Les prometo que la niña de los corales blancos tuvo argumentos más sólidos en su participación en Aldea Digital, que los legisladores en las iniciativas en el cierre de período ordinario.  

Y no me mal interpreten, obviamente es bueno que el Congreso legisle, o sea básicamente para eso están, pero ¿por qué hacerlo de última hora? Teniendo meses para trabajar en sus proyectos, terminan presentado al “ay se va”, y con faltas de ortografía, iniciativas que solo sirven para incrementar el presupuesto de papelería del Congreso. Yo de verdad me he cuestionado si la JUCOPO les establece cuotas de iniciativas a los legisladores. Si es así, considero que muchos congresistas se verían mejor si les dicen a los coordinadores que su perro se tragó la iniciativa, y no presentar proyectos para que el escudo nacional esté vertical cuando la Bandera nacional esté en posición de nicho[2]. O la iniciativa para declarar el primero de julio como el día de la 4T[3]. Mi favorito: proponer que los trabajadores se echen dos o tres cervecitas en horario laboral[4], digo una defiende la cervecita, pero en un país en el que tasa de accidentes laborales, en estado de sobriedad, rebasa la inflación de argentina, proponer eso ya excede los límites del cinismo. 

A todo esto, yo también tengo mi proyecto de iniciativa, si mi teoría resulta certera y la Jucopo establece cuotas de proyectos. De la manera más atenta, le solicito a ese honorable órgano que se apiade, tanto de los congresistas, como de su humilde servidora, y establezca en el presupuesto de egresos un lote, grande, de Pepto Bismol para controlar la diarrea legislativa que ataca a los legisladores en los cierres de período. 

Beka Avila, egresada de la facultad de Derecho del ITAM. 


[1] Del latin “a fuerzas

[2] Iniciativa presentada por el senador Gonzalo Yáñez, del Grupo Parmentario Partido del Trabajo. 

[3] Iniciativa presentada por el diputado Edelmiro Sánchez , del Grupo Parlemntario de Morena 

[4] Iniciativa presentada por el senador Mario Zamora, del Grupo Parlamentario Partido Revolucionario Institucional.